Travesía del Atlántico 4ª parte

DIARIO TRAVESÍA ATLÁNTICO 2014

St.Thomas (Virgin Islands)-Sao Miguel (Islas Azores) 2 de Mayo al 21 de Mayo de 2014

Travesía del  atlántico Viernes día 9 de mayo A las 1500h l 24º 49,5’N  L 55º 06,9´W  Rv: 342
Diego me había comentado durante la guardia de la noche anterior que veía a la tripulación un poco cansada, que las maniobras no estaban saliendo tan bien como en días anteriores. Yo le comenté que el viento estaba siendo muy exigente y que no todos tenían experiencia previa en navegación. Al día siguiente cuando me desperté el patrón había organizado un curso improvisado de trimado de velas e instrumentación, muy buena iniciativa. Todos tomaron mucho interés y tomaron apuntes, hacía falta una puesta a punto para optimizar resultados.

Sobre las 1000h rebasamos el cuarto de nuestra travesía, necesitábamos buscar mejor viento y cambiar el rumbo hacia el norte, había que seguir subiendo para trazar una buena derrota. Empezamos a buscar viento pero no lo conseguíamos, pasaban las horas y no avanzábamos, el poco viento que encontrábamos venía de proa, no había manera de subir la velocidad del Zulú.
Seguimos así hasta la hora de comer, trimando, ajustando rumbo, y sin demasiado resultado. Estábamos bastante cansados necesitábamos relajarnos un poco.
Para celebrar el final de la jornada nos tomamos el primer ron de St. Thomas con cola, la verdad es que con el trabajo del barco no habíamos tenido tiempo de relajarnos y tomarnos una copa. Era un roncito elaborado en las Islas Vírgenes, Contamos algunas anécdotas e historias de guerra y nos pusimos manos a la obra con la cena.
Durante la tarde Jorge y Arturo seguían intentando capturar un buen ejemplar para la cena. Sin mucha fortuna lo que consiguieron pescar es un montón de sargazos que se enredaron en los anzuelos, rápalas, sedal y líneas de hilo de pescar. Al final se formó una madeja que tardaron horas en desenredar.

Empezaron los turnos de guardia de la noche, ya éramos una tripulación muy disciplinada, cada uno a lo suyo y sin molestar a los demás, descansando a ratitos e intentando coordinar las maniobras de trimado con la mayor efectividad posible, las maniobras iban saliendo cada vez mejor y más coordinadas.
Las guardias muy tranquilas, sin novedad.

Pensamiento del día: “La frustración es un estado mental, lo que nos afecta no son los hechos, es la interpretación que damos a los hechos”.

Travesía del atlántico Sábado día 10 de mayo A las 1500h l 26º 37,38´N L 54º 13,32´W  Rv: 23º
Viviendo en escora permanente

Llevamos 20 horas navegando de ceñida con viento entre 15 y 17 nudos y olas de entre tres y cuatro metros, el barco ha navegado escorado todo este tiempo y es curioso como el ser humano se adapta a casi todas las circunstancias. Navegar así tanto tiempo es como vivir en la casa del terror donde el suelo está totalmente inclinado y todo se cae. Creo que nos hemos convertido en habilidosos malabaristas, si bien es cierto que hemos vertido por la bañera el café de dos cafeteras, varias cervezas y algún que otro refresco.
Con el barco tan escorado no es fácil dormir, o bien nos escurrimos a los pies de la cama o dormimos hechos un ovillo en la cabecera del camarote, tampoco es fácil moverte por el barco, subir escaleras, ducharte, ir al aseo o comer, lo peor son los golpes que te vas dando pero al final te adaptas. Llevamos todo el cuerpo lleno de moratones.
Hemos cocinado ensalada de patata y Frankfurt (ensalada alemana) y para hervir las patatas hemos tenido que trincar la olla con un cabo, ha sido muy divertido, Jorge, Arturo y yo estábamos en la cocina tomando una cervecita y un aperitivo mientras controlábamos que la olla no se cayera al suelo, parecíamos sacados de la película “el gran golpe”, todos entorno a una mesa minúscula, casi sin luz y con la birra en la mano.
La travesía esta siendo muy tranquila a pesar de la escora, vamos jugando con el rumbo y el motor, cuando tenemos viento sacrificamos rumbo, vamos hacia el norte y ahorramos combustible, cuando el viento no tiene intensidad, conectamos motor y recuperamos rumbo. Cambiamos de vela según la intensidad del viento y la necesidad de ceñir más o menos, la génova es muy pesado y necesita más viento que el yanqui, además ciñe menos, si el viento baja mucho utilizamos la trinqueta.
Jorge, se pasa todo el día haciendo cosas, no puede parar, sabe donde está todo estibado, es muy servicial y siempre está dispuesto a ayudar.  Colabora muchísimo en todo tipo de tareas, como pinche de cocina no tiene precio, siempre está dispuesto a trimar y ayudar a los demás, es muy servicial, rellena las botellas de agua de toda la tripulación, te prepara un café o te ofrece un refresco. Da mucho juego y es una pieza clave en el equipo.

La tarde vuelve a ser tranquila, la tripulación, salvo quién está de guardia, se acomoda en la bañera o en los camarotes para descansar, ya nos hemos dado cuenta que la vida en el mar es dura, siempre tenemos algo que hacer.

Pensamiento del día: “La capacidad de adaptación del ser humano es sorprendente, la clave de su superviviencia”.

Travesía del Atlántico Domingo día 11 de mayo A las 1500h l 28º 31,6N L 53º 03,3’W Rv: 35º
Ganando millas al norte.
Hoy hemos tenido otra noche movidita, de las de ceñida y mucha escora. Intentábamos dormir atravesados en la cama para intentar evitar la escora pero era difícil, el viento ha soplado en los 18Z20º con un ángulo de 60º toda la noche, superábamos los 6 nudos de velocidad y ganábamos millas por momentos. Había que intentar no bajar de esta velocidad si queríamos llegar a destino en 18 días, 1 nudo menos supondría un par de días más de travesía a la distancia que nos encontrábamos de San Miguel en las Islas Azores.
La guardia sin novedad, salvo una tormenta que hemos tenido que sortear, al ver el frente de nubes he cogido el timón manualmente y he buscado la cola de las nubes, forzando la ceñida a 35º, intentando no aproarme y cazando botavara de la mayor, nos ha salido bien y hemos evitado el chubasco sin mayor problema. No queríamos acabar empapados otra noche más.
Durante todo el día hemos tenido bastante viento, hemos optado por sacrificar rumbo para ganar velocidad, confiamos en poder recuperar el rumbo más adelante.
La tripulación empieza a estar cansada, varios días durmiendo poco y con trabajo físico exigente. Somos conscientes y todos ponemos de nuestra parte para que el ambiente sea bueno y el buen rollo no decaiga.

La meteo estos días sigue una pauta muy concreta, por las mañanas hace sol y calor, por las tardes se forman nubes convectivas, fruto del aire caliente que asciende a capas más altas de la atmósfera, podemos disfrutar de todo tipo de nubes; estratos, cúmulos, cumulolimbus, estratocúmulos y cirros, todos ellos cuando los atravesamos generan inestabilidad, viento rolando y noches con mucha.
nubosidad, chubascos y rachas de viento. Con estas condiciones es muy difícil navegar tranquilo, tienes que trimar velas constantemente y dormir es imposible.
Esta noche la guardia de 0200 a 0500 ha sido horrible, se ha inundado una sentina de la cocina por la escora, a las 2400 Diego y Jorge han tenido que achicar agua para evitar el constante salto de la alarma. La escora no nos dejaba dormir, mirando el reloj, ya no quedaban más que dos horas para entrar de guardia, sin pegar ojo, he optado por intentar dormir lo que me queda de tiempo de descanso sentado en el sillón del camarote.
Entro de guardia dormido, el viento y el frio hacen que no pueda encontrar refugio detrás del antirrociones, al poco de empezar la guardia, sobre las 0300h nos hemos metido de lleno en una nube tremenda y nos hemos empapado, que frio… abriendo escota conforme íbamos entrando en la borrasca y con la caña a mano, el yanqui a la mínima expresión. Luego hemos metido dos rizos a la mayor para seguir el resto de la noche tranquilos, en la medida de lo posible. Mucho viento, más de 25 nudos y la escora sigue pegando duro.
Al fin acaba la guardia, “con esta escora creo que no voy a poder dormir”, decido bajarme al camarote una de las colchonetas de cubierta y dormir en el suelo, aprovechando la escora del barco. Funciona muy bien , he conseguido dormir varias horas. Hay que adaptarse a las circunstancias y sacar partido de lo que está a nuestra mano.

Pensamiento del día: “Como en jiuZjitsu muchas veces es muy útil aprovechar la fuerza del contrario”

Travesía del atlántico Lunes día 12 de mayo A las 1500h l 30º 07,6’N  L 51º 46,4’W Rv: 21º

Luego de dos días sin poder dormir he tenido mi recompensa, 6 horas seguidas de descanso sobre la colchoneta en el suelo del pasillo de nuestro camarote, que descubrimiento . Me siento bien.

Por la tarde el cielo está claro, sin nubes, tenemos una combinación de azules entre el mar y el cielo impresionante, no hay viento, navegamos tranquilos a motor, rumbo directo a San Miguel, recuperando el desvío, 5,7 nuditos. Disfrutamos de estas horas de tranquilidad saboreando unos chupitos de Johny Walker etiqueta negra que algún tripulante de anteriores singladuras se dejó olvidado en uno de los tambuchos del Zulú.
Creo que me puedo acostumbrar a esta vida muy fácilmente. Los días pasan y estoy muy bien, sin ningún tipo de sensación de agobio, sin ganas de llegar a destino. Que peligro…
Guardia tranquila, el viento a rolado a SE, poca intensidad, aprovechamos para poner motor y rumbo directo a San Miguel, 66º.
Pensamiento del día: “La fuerza del equipo, 1+1=3”

Continuara nuestra travesía…..

Texto de Tony Climent

 

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